Ajedrez Progresivo

El Ajedrez Progresivo (Progressive Chess), también conocido como Ajedrez Escosés (Scottish Chess) y antiguamente como Ajedrez Relámpago (Blitz Chess), nombre este último que generaría confusión en la actualidad es relativamente moderno, si bien su creador es desconocido. La primera referencia de la que se tiene constancia se debe a Znosko-Borosky en su efímera columna en el periódico francés Lectures pour Vous (3/1947) en la que no menciona su origen, aunque Boyer (Les Jeux d’Echecs Non-orthodoxes) aseveraba que vio jugar esta modalidad por primera vez a un maestro ajedrecista en Escocia (no aporta ningún dato, pero de las evidencias disponibles Ken Whyld piensa que el acontecimiento al que se refiere Boyer pudo haber acaecido en Dundee en 1939). Hugh Courtney recuerda que en 1944 se jugaba a esta modalidad en Inglaterra y que Gerald Abrahams y Max Ellinger (un fuerte jugador en esta modalidad) habían participado en una larga serie de partidas que habrían empezado aproximadamente en los comienzos de la II Guerra Mundial (Scottish Chess, enero 1990). Lo más probable es que esta modalidad naciera en Inglaterra a finales de la década de los treinta del siglo pasado, por lo que Ajedrez Escocés es un nombre poco apropiado.

Reglas:

1) Las blancas empiezan con una jugada; siguen las negras con dos jugadas consecutivas, con la misma pieza o con una distinta; a continuación, las blancas efectúan tres movimientos y así sucesivamente, de modo que el número de jugadas de que dispone cada bando se incrementa con cada cambio de turno.

2) El turno finaliza si un jugador da jaque, aunque le queden jugadas por hacer.

3) Los jugadores no pueden exponer su rey a jaques en ningún momento.

4) El rey que está bajo ataque debe zafarse del mismo en la primera jugada del turno.

5) Si un bando se queda sin poder realizar ningún movimiento legal, entonces la partida termina en tablas.

6) La captura al paso debe ser efectuada en la primera de las jugadas del turno. Cualquier peón que haya dado dos pasos desde su posición inicial podrá ser capturado al paso, salvo que haya sido movido otra vez en el mismo turno o que la casilla donde deba efectuarse la captura al paso esté ocupada por una pieza.

Con toda probabilidad se han llevado a cabo cientos de torneos de Ajedrez Progresivo en los últimos cincuenta años. Los maestros ajedrecistas discrepan sobre si las blancas o las negras tienen ventaja, pero la práctica parece indicar que las blancas gozan de una clara ventaja. Se ha estudiado las aperturas, pero ni de cerca de forma tan extensa como en Ajedrez Progresivo Italiano. No obstante, la gran mayoría de las líneas son válidas en ambas versiones. Las jugadas iniciales más comunes, al igual que en el ajedrez ortodoxo, son 1.e4 y 1.d4, junto con otra media docena de jugadas igualmente jugables. Desde el comienzo, las negras deben defender el escaque f7, lo que en gran medida dicta las opciones de defensa. Un dilema constante es si es mejor recobrar el material perdido o adoptar una estrategia agresiva, aceptando pérdidas materiales a corto plazo a cambio de obtener posiciones favorables a largo plazo. Por ejemplo, después de 1.d4   2.d5/Cc6   3.Af4/Axc7/Axd8 las negras pueden capturar la dama enemiga con 4.Af5/Axc2/Axd1/Rxd8 u optar por un rápido desarrollo con 4.Rxd8/e5/a5/Ab4+.

Si bien las damas pueden provocar una sangrienta carnicería, permanecen raramente mucho tiempo en el tablero. Los alfiles son mejores que los caballos al comienzo de la partida. El avance temprano de los peones de los flancos, amenazando los peones enemigos de las columnas ‘b’ y ‘g’, es también una buena estrategia.

La estrategia posterior a la apertura puede resumirse así: primero, busque dar mate; si no lo encuentra, asegúrese de que  su oponente no podrá dárselo a usted en el siguiente turno. Segundo, intente destruir las piezas más peligrosas de su rival mientras maximiza la chances de que sus piezas sobrevivan mediante su dispersión por todo el tablero. Dar jaque en la última jugada de su turno es una buena estrategia, ya que con ello logra reducir en uno el número de jugadas de que dispondrá su rival en el siguiente turno. A partir del tercer turno de las blancas existe el riesgo de un peón corone iniciando su camino desde su posición original. Los reyes deberían contar con una casilla de escape, pues en la última fila corre un grave peligro. Los jaques dobles pueden ser particularmente peligrosos. Es habitual coronar alfil o torre, pues es frecuente que al coronar dama se dé jaque. En el final, los caballos son mucho mejores que los alfiles gracias a su capacidad de llegar a cualquier casilla. Es frecuente ubicar el rey en casillas en las que reciba un jaque prematuro a fin de evitar la promoción de un peón o la captura de una pieza propia -un rey solitaria puede parar a tres peones ligados-. En cambio, situar el rey enfrente o detrás de una pieza propia que avance en ortogonalmente puede ser desastroso. El rival podría ubicar su rey en la misma línea y luego dar jaque al rey contrario, forzándolo a dar jaque descubierto, con lo que pierde en la primera jugada de su turno el resto de las jugadas y se condena a perder. Veamos un ejemplo de lo dicho, tomado de Variant Chess 45: 1.d4   2.c5/cxd4   3.e4/e5/Ca3   4.d5/Ag4/Axd1/Rd7??   5.Rd2/Rd3/Rxd4/Rxd5/e6+ y las negras abandonaron (diagrama).

Your Generated Chess Board

Cualquiera de las respuestas de las negras dará jaque y con ello terminará su turno, dejando las manos libres a las blancas para que puedan contar con siete jugadas para dar jaque mate.

David B. Pritchard muestra más ejemplos en sus excelentes obras The Classified Encyclopedia of Chess Variants (2007) y Popular Chess Variants (2000). Le mostramos un par de rápidas victorias y lo invitamos a consultar las obras reseñadas.

En la primera partida las negras reciben el mate del pastor:

1.e4

2.Cc6/Cf6??

3.Ac4/Dh5/Dxf7 mate.

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Veamos una segunda partida:

1.e4

2.e5/d5

3.Ch3/f3/Ab5+

4.c6/Ag4/Axf3/Axd1

5.a4/Ta3/Tc3/Txc6/Te6 mate.

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Los finales de partida han sido estudiados y cubiertos en la monografía de Alessandro Castelli Scacchi Progressivi / Finali di Partita (1997). Aunque se muestran ejemplos de finales de la modalidad de Ajedrez Progresivo Italiano, las diferencias se acomodan fácilmente a la modalidad aquí presentada. Rey y dama contra rey se gana, pero rey y torre contra rey son tablas, a menos que el rey débil se encuentre en la banda. Rey, alfil y caballo contra rey y rey y dos caballos contra rey puede ser ganado por las negras, ¡pero no por las blancas!

Puede ver un resumen de los finales de partida en el número especial 13 de la British Endgame Study News.

Fuentes:  Pritchard, David B. (2007). The Classified Encyclopedia of Chess Variants. Harpenden: Biddles Ltd. y Popular Chess Variants (2000), 1ª edición, Londres: B.T. Batsford Ltd.

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