Archivo

Archive for the ‘AJEDREZ ESCOLAR’ Category

V Torneo Interescolar Ciudad de Coín

Los sábados 21 y 28 de abril hemos celebrado el V Torneo Interescolar Ciudad de Coín 2012 con la participación de más de una docena de alumnos y alumnas de la Escuela de Ajedrez.

El torneo tiene como objetivos que los alumnos conozcan y se relacionen con los jugadores de otros centros educativos, que se inicien paulatinamente en la competición y que pongan en práctica los conocimientos aprendidos en clase.

Me gustaría agradecer el apoyo de los padres, la cesión del local de juego por parte del Club de Ajedrez Coín y, sobre todo, el entusiasmo por aprender y el excelente comportamiento de padres y participantes.
Leer más…

Simultáneas en el Colegio Nuestra Señora de Lourdes

Con motivo de la celebración de la semana cultural del centro educativo Nuestra Señora de Lourdes de Coín, tuve el placer de jugar unas partidas simultáneas con veintiún alumnos de quinto curso el pasado viernes 10 de febrero, día dedicado a la práctica de numerosos deportes. Los alumnos desplegaron todo su entusiasmo, conocimientos y espíritu de lucha con el fin de obtener el premio que debía otorgar al que opusiera mayor resistencia y desarrollara mejores planes e ideas. El comportamiento de los chicos fue ejemplar. Finalmente, fue Luna quien logró el premio al mejor oponente.

La partida que me enfrentó con Luna

Categorías:Torneos y encuentros

Piezas mágicas moldeadas en plastilina

Piezas creadas por Carlos Rueda Blanco

Luego de que los alumnos hayan consolidado sus conocimientos de las reglas básicas del ajedrez y hayan sido introducidos en el fascinante mundo del ajedrez heterodoxo, dedicamos un par de sesiones a inventar, dibujar  y plasmar en plastilina piezas de ajedrez mágicas. Previamente se explica a los alumnos qué son las piezas mágicas y se les muestran algunos ejemplos , como la amazona que combina el movimiento de dama y caballo, el arzobispo que mueve como caballo y alfil y el canciller que mueve como caballo y torre, entre otros.  Seguidamente, los alumnos ingenian, guiados por su propia fantasía, el nombre, figura y poderes y debilidades de nuevas piezas, plasmando sus ideas en papel. A continuación, ya en otra sesión, moldean en plastilina algunas de las piezas inventadas y se invita a los alumnos a que completen el moldeado en casa al objeto de que puedan jugar a la modalidad creada por ellos con su familia y perfeccionar las reglas de la misma. Las sesiones se desarrollan con gran entusiasmo.

Mostramos abajo los seis tipos de piezas que ingenió Violeta Rodríguez Ruiz, alumna de quinto curso del colegio Carazony:

Generala: Con esta pieza ha llegado el dominio de la mujer al tablero de ajedrez, pues las demás piezas está a sus órdenes y la partida solo se pierde si es capturada por el enemigo. Combina el movimiento de la dama y el caballo. La diferencia con la amazona es que la captura de la amazona no concluye el juego, mientras que la de la generala sí. Únicamente se juega con una generala por bando.

Rey: Solo existe uno por bando y se mueve un dos pasos en todas las direcciones (hacia delante y hacia atrás y en diagonal).

Fantasma: Son ocho por bando. Mueve un solo paso hacia delante y captura dando un paso hacia delante o en diagonal.

Comecocos: Dos por bando. Mueve y captura como la torre, aunque puede saltar una pieza propia o enemiga. Únicamente puede usar sus poderes para capturar, si previamente ha habido una baja en el propio ejército. Si tu generala recibe un jaque, entonces uno de los comecocos muere. La autora de esta modalidad no ha indicado que comecocos ha de fenecer.

Demonio: Dos por bando. No puede capturar, si bien tiene el poder de mandar al infierno a las piezas enemigas. Tras tres turnos en el infierno, esa pieza ha de ser resucitada y ubicada, a elección del demonio, en una casilla libre. Únicamente puede actuar justo después de que hayan capturado una pieza de su bando.

Arquero

Arquero: Dos por bando. Se desplaza como la torre, pero dando solo hasta tres pasos seguidos. Para dar esos pasos puede saltar piezas propias y enemigas. Captura del mismo modo que mueve. Asimismo, puede subirse en hombros de un comecocos. Desde él puede desplazarse y capturar una casilla más lejos. La autora no explica qué ocurre si un comecocos es capturado mientras porta sobre sus hombros a un arquero.

Asimismo, la inventora no ha señalado la disposición inicial de combate de las piezas y no ha bautizado el juego. Por otra parte, creemos que resulta muy complejo o casi imposible dar jaque mate, debido a la gran agilidad de la generala. Tampoco comenta si es posible enrocar o “acuartelarse”.

Categorías:Actividades en clase

Tic tac… ¡Venga, mueve ya!

Tic tac… ¡Venga, mueve ya! es una canción dedicada al ajedrez compuesta por Alba Santos Ramos, ex alumna de ajedrez del Colegio Carazony de Coín.

Tic tac… Tic tac….

¡Venga, mueve ya!

¡Qué el reloj se ha puesto a funcionar!

Tic tac… Tic tac…

¡Venga, mueve ya!

¡Qué a tu pieza quieren capturar!

Tic tac… Tic tac…

¡No dejes de pensar

con qué pieza el jaque debes dar!

Tic tac… Tic tac…

¡Venga, mueve ya!

¡Qué el reloj se ha puesto a funcionar

y el mate has de lograr!

Tic tac… Tic tac…

¡Para la victoria alcanzar

has de pensar!

Tic tac… Tic tac…

¡Blancas, negras, negras, blancas

todas a jugar!

Tic tac… Tic tac…

¡Venga, mueve ya!

Categorías:AJEDREZ ESCOLAR, Canciones

Los granos de trigo…

Presentamos aquí una narración legendaria adaptada a los niños sobre el origen del ajedrez que hemos tomado de la obra Ajedrez. Primer Grado de Jaime Crespo Caro & al., editada por JRedition. La génesis del ajedrez aún es un misterio sin resolver, aunque la mayoría de los historiadores del ajedrez creen que apareció en la India en el siglo V de la Era Cristiana.

Al final del relato el alumno encontrará unas preguntas de compresión que deberá contestar tras la lectura del mismo.

L O S    G R A N O S     D E     T R I G O. . .

Hace mucho tiempo, quince siglos atrás, reinaba en la India un rey cruel y muy avaro. En los sótanos de sus palacios había tesoros inmensos, en montones. Tenía centenares de sirvientes, que cumplían inmediata y dócilmente todos sus deseos.

“Traigan fruta y vino”

“Sí, mi amo”

En sus hermosas fuentes, día y noche, murmuraba el agua transparente, donde se veían preciosos pavos reales paseando por sus jardines y bellísimas bailarinas deleitaban al rajá con su arte.

Pero él ya no quería nada, ni siquiera se alegraba por nada, hasta tal grado llegó su aburrimiento que se encerró en su habitación.

“¡Dejadme en paz! Os lo ordeno”

El rajá era omnipotente, pero en este caso no podía hacer nada para quitarse el aburrimiento. Sus súbditos era cada vez más pobres.

“Queremos comer, majestad”

Y sucedió que un hermoso día, entró en el palacio un extraño hombre a entregarle como regalo un juego nunca visto antes y muy misterioso.

“Alteza, acepte este presente de este humilde siervo. Este regalo se llama ajedrez.”

Se hizo el silencio y comenzó a enseñarle al rey las reglas del juego y a comentarle la importancia de cada pieza. Tuvo que explicarle larga y pacientemente que el objetivo de cada jugador era tomar como prisionero al rey enemigo y poner a salvo el suyo, ya que la muerte del rey suponía la pérdida de la partida.

“Eso se llama ¡jaque mate al rey!”

Claro que eso fue lo que comprendió mejor…

Como le gustó tanto el regalo, quiso premiar inmediatamente al extraño hombre, pero éste no quiso aceptar el regalo y le dijo al rey

“Aprenda antes a jugar bien, entonces podrá apreciar el valor del ajedrez debidamente”

Cuando el rey aprendiera a jugar bien, el sabio aceptaría cualquier regalo. Ese fue el trato.

Desde aquel día el rajá olvidó todo por el ajedrez. Ya no le atraían ni los ricos manjares ni los finísimos vinos, ni las bellas bailarinas. De día y de noche estaba sentado ante el tablero, tratando de aprender todo lo posible sobre el ajedrez. Cada hora, cada minuto, el juego se adueñaba de él con mayor fuerza, las casillas blancas y negras le atraían y le encantaban. Hasta se volvió un hombre más bondadoso.

Finalmente, llegó el día en que al rey le pareció que había aprendido todo e hizo llamar al viejo sabio para recompensarlo por sus méritos.

“Haced llamar al buen hombre”

Estaba dispuesto a cumplir cualquier deseo del hombre que le había ahuyentado el aburrimiento.

“¡Oh, gran hombre! Deseo recompensarte por haber llenado mi vida de felicidad. Quiere oro, piedras preciosas o algún otro deseo…”

Pero el sabio, por muy raro que parezca solamente dijo:

“Oh, gran rajá! Dame tantos granos de trigo como caben en las sesenta y cuatro casillas del tablero, de tal manera que se ponga un grano en la primera casilla, dos granos en la segunda, cuatro en la tercera, ocho en la cuarta y así sucesivamente, siempre el doble de granos que en la casilla anterior, hasta la casilla sesenta y cuatro. Éste será para mí un regalo inapreciable.”

El monarca quedó asombrado. ¡Era tan modesta esta petición!

“Es tonto -pensó- no pide más que dos o tres sacos de trigo por este tesoro que es el ajedrez”

Hay que tener en cuenta que el rajá había sido muy avaro.

Los servidores trajeron un saco de trigo y comenzaron a colocar granos en las casillas según las indicaciones del sabio. Pronto hizo falta un nuevo saco y otro y otro… Tras vaciar el Palacio, comprendieron que en toda la India no habría trigo suficiente para cumplir el deseo del astuto anciano.

Pasaron muchos años desde el tiempo en que sucedió esta historia y los hombres aprendieron a calcular cuantos granos de trigo se necesitaban para llenar el tablero de ajedrez. Exactamente se necesitan 18.446.744.073.709.551.615 granos.

Con esta cantidad de granos se podría cubrir toda la Tierra con una capa de 5 centímetros de espesor. En la antigüedad ni todos los países juntos tenían tanto trigo.

Así apareció en el mundo el ajedrez, tal y como narra esta linda y sabia leyenda.

E J E R C I C I O S

1. Busca en el diccionario la palabra avaro o pincha sobre ella para leer su definición y cópiala en tu cuaderno. Escribe el nombre de algún personaje de dibujos animados que sea avaro.

2. ¿Qué es un rajá?

3. Busca en el texto todas las palabras que sean sinónimas de rey.

4. Busca en el diccionario la palabra omnipotente y copia su definición en tu cuaderno.

5. ¿Dónde creen los historiadores que se inventó el ajedrez?

6. ¿En qué continente está la India?

7. ¿Qué idiomas se habla en la India?

8. ¿Cuáles son los dos países de la Tierra con mayor número de habitantes?

9. ¿Sabes en qué país nació el actual campeón del mundo de ajedrez?

10. En el relato que has leído se comenta que el rey tenía un problema, ¿cuál era?

11. ¿Qué hizo el rey después de que el sabio le regalara el ajedrez?

12. Escribe el nombre de alguna piedra preciosa.

13. Después de regalarle el ajedrez y de que el rey aprendiera a jugar bien, ¿qué le pide el sabio al rey como recompensa?

14. ¿Por qué al rey le parece que el anciano es tonto?

15. Calcula cuántos granos de trigo habría en la casilla número 6.

16. ¿Pudo el rajé darle al sabio el regalo que le pidió?

17. Escribe en letras el número de granos de trigo que pidió el sabio.

18. Escribe un resumen de la historia.


Totoro y la Ciudad del Ajedrez

La narración que presentamos ha sido escrita por Carlos Rueda, uno de mis alumnos de 2º de Educación Primaria del Colegio Carazony. Ha sido corregida y retocada por mí, procurando conservar el sentido y la forma expresiva del relato. Me ha sido imposible reproducir los bellos dibujos que ilustran la historia. Los personajes de la historia que se desarrolla en la Ciudad del Ajedrez son Totoro (un perro), un dragón cuyo aliento no encendería ni una vela, un gigante enano, las piezas blancas y las negras y el protagonista (un niño o una niña). En fin, espero que les guste y les resulte entretenida, aunque tiene un final…

TOTORO Y LA CIUDAD DEL AJEDREZ

Era un día normal en la vida de un niño normal hasta que descubrí que mi cuarta novia había desaparecido. Ya estaba harto de que desaparecieran, así que sospechaba que a esta última le hubiera ocurrido algo terrible. Sin embargo, mientras investigaba lo sucedido llegó hasta mí el rumor de que mientras estaba dando un paseo por el bosque había sido secuestrada. Así que me puse manos a la obra e inicié una vez más una investigación para averiguar lo ocurrido.

Durante las primeras pesquisas me encontré con mis amigos jugando en el campo. Los saludé y   les pregunté si habían visto algo sospechoso o si sabían algo y me contestaron que NO. Me aconsejaron que me acompañara Totoro, el gigante enano y el dragón. Así que los reuní y nos pusimos en camino. Pasado un tiempo vimos una cuerda que trepaba hacia arriba. El gigante me impulso con todas sus fuerzas hasta que agarré la cuerda con una mano y a Totoro con la otra, el gigante saltó y agarró la cuerda como pudo y el dragón subió por los cielos hasta que llegamos a la ciudad del ajedrez en cuyo extremo pude ver con mis lentes una torre y en ella a mi novia atada.

Entonces, se nos acercó un alfil que nos recomendó tomar el camino más largo porque el rey estaba cabreado con las piezas negras. Tomad un mapa -dijo- que ya he hablado demasiado. Nos despedimos y al observar el mapa nos dimos cuenta de lo largo que era el camino. No obstante, decidimos ir por él.

Al principio del camino tropezamos con una dama muy enfadada que gritaba a las piezas negras. ¡Os la vais a cargar! -chillaba-. Le pregunté por qué razón estaba tan enojada con los miembros de su grupo y me advirtió que las piezas negras eran malvadas y que eran sus enemigos. A su vez ella me preguntó que hacía con un gigante enano, un dragón y un perro por allí. No dije nada, pero Totoro le dijo que él había aprendido a jugar al ajedrez en una hora y le propuso jugar una partida. Quedaron en tablas por ahogado. La dama nos pidió que nadie supiera nunca quién ahogó a quién. A la conclusión de la partida felicitó a Totoro por su buen juego y nos aconsejó que tuviéramos mucho cuidado con los peones negros.

Seguimos nuestro largo camino y justo cuando habían pasado algunas horas, nos asaltaron y rodearon ocho peones negros. Les dije que Totoro sabía jugar al ajedrez y se echaron a reír a carcajadas. Los miré airado y los desafíe a participar en un concurso contra Totoro con preguntas acerca del ajedrez. Si ganaba Totoro, entonces, nos dejarían pasar y si perdía seríamos devorados por ellos.  Ese fue el trato. El gigante enano y el dragón temblaban de miedo, pero yo confiaba en Totoro y sabía que pondría todo su empeño en recordar las lecciones de ajedrez que había recibido en una hora.

-¿Qué pasa cuando un peón llega al final del tablero? -pregunté en voz alta para que todos los peones y Totoro escucharan bien la pregunta-.

-Que se puede convertir en caballo, torre, alfil o dama -dijo Totoro antes de que ningún peón negro levantara la mano-

El gigante enano y el dragón gritaron con entusiasmo: ¡Punto para Totoro!

-¿Cuántas formas hay de hacer tablas?

Nadie la sabía y no pude entender cómo Totoro había olvidado ya su partida con la dama. Quizá el cansancio del camino le estaba afectando.

-Última pregunta: ¿cómo se desplaza la dama?

-Hacia todos los lados -contestó Totoro antes de que el peón más listo pudiera abrir la boca.

Totoro y los demás saltaban de júbilo al ganar dos a cero.

Al seguir nuestro camino llegamos a un lugar de cuadrados blancos y negros dividido por una raya y a un lado de la raya había peones negros y al otro blancos que no paraban de insultarse. Era un caos, todos se estaban insultando. Seguimos nuestro camino disimuladamente, pero uno nos descubrió y gritó ¡Intrusos, Intrusos! Corrimos a toda prisa con el corazón en la boca hasta que los despistamos subiendo las escaleras de la torre donde habíamos visto a mi novia. El gigante enano estuvo a punto de ser atrapado porque tenía las piernas muy cortas para correr tan deprisa.  Al llegar a la cima de la torre, íbamos tan aprisa que no vimos un enorme hueco por el que caímos, resbalando por un interminable tobogán que nos encantó. Al final del tobogán había un montón de guardias de piezas que custodiaban a mi novia que estaba en la cima de una torre interior. Subimos y allí se hallaba el rey de las piezas blancas que tenía fama de ser el mejor de los jugadores de ajedrez de la Ciudad del Ajedrez. Hicimos un trato: si Totoro le ganaba una partida, liberaría a mi novia.

A punto estuvo de perder, pero al final Totoro pronunció las  palabras más alegres del ajedrez: ¡JAQUE MATE! Despues de esto, el rey se enfadó tanto que ordenó que lanzaran a mi novia al vacío para que muriera.

FIN

Categorías:AJEDREZ ESCOLAR, Relatos

Ajedrez Golosinón en el Colegio Ntra. Sra. de Lourdes

Las chocolatinas de Roly se enfrentan a un asalto de piruletas

Esta tarde los alumnos del colegio Nuestra Señora de Lourdes han disfrutado del Ajedrez Golosinón al que se juega con caramelos y golosinas, en lugar de con piezas de plástico o de madera .

A los alumnos les encanta jugar a esta modalidad, porque pueden comerse literalmente las piezas del compañero.

Al principio, les resulta un tanto complicado acordarse de que pieza es cada una de sus golosinas y el juego los obliga a prestar mayor atención, pero luego juegan entusiasmados y al finalizar están deseando que repitamos en el futuro una nueva sesión.